Eleva tu Nivel de Vida

De la opulencia a la miseria

La extraordinaria tendencia de aparentar ser indigente

A través de la historia de la humanidad, las personas siempre han tratado de superarse, verse más refinados,  mejorar su posición y tratar de obtener un mejor nivel de vida que generaciones pasadas. Actualmente, por primera vez en la historia muchos intentan parecer mendigos intencionalmente. Pies descalzos, zapatos sin agujetas, cabello sin peinar, ropa que ha sido rota y desgarrada deliberadamente es el pan de todos los días.

En el negocio de un sastre italiano en el Reino Unido, el hombre que se encontraba delante de mí, le presenta al modisto un par de pantalones de mezclilla que han sido reducidos a una triste pila de harapos, tanto así que es solo le es posible sostenerlos utilizando ambas manos. El modisto le echa una mirada a él, luego, a mí y proclama: “¡Éstos pantalones no requieren un sastre, sino un sacerdote!”

Esta tendencia de la moda podrá ser desconcertante, pero tiene implicaciones serias. “Nos cuesta cada vez más trabajo detectar los signos de abuso o negligencia” dice un maestro de escuela primaria en el norte de Inglaterra. “En generaciones pasadas era algo obvio. Si un alumno asistía a clases despeinado o vistiendo ropas sucias y desaliñadas, era signo de que sus padres estaban experimentando dificultades. Hoy en día no es tan fácil detectar si se trata de problemas en el hogar o si la indumentaria es solo el último grito de la moda”

Los “chilapastrosos” niños británicos lucen alarmantemente descuidados en países como España al lado de sus bien vestidos homólogos. “Mis hijos se ven extremadamente fachosos cuando visitamos España. Es cuando realmente te das cuenta lo mucho que han bajado los estándares” comenta José Luis Rodríguez, quien creció en el Reino Unido pero cuyos padres son españoles.

La ironía es que se trata de un privilegio de los ricos el poder aparentar ser pobres. En un país como Brasil, donde la pobreza es evidente y generalizada, muy pocas personas querrían ser confundidas con un vagabundo. En partes rurales de Creta, cualquiera que anduviese por ahí aparentando ser un indigente, levantaría muchas sospechas entre la población local que los pensarían unos malandrines ya que serían incapaces de comprender por qué alguien aspira a parecer pobre.

En el noreste de Asia y el Caribe la población local indica que los jóvenes mochileros parecen ni más ni menos que indigentes. Considera la siguiente observación de un residente de Antigua y Barbuda: “Muchos de los mochileros visitan vistiendo ropas zarrapastrosas, con rastas y he visto a algunos descalzos en las calles de Antigua. Los niños de la localidad se ríen de ellos y piensan que están locos. Los mochileros sienten que están siendo solidarios con los lugareños pero ellos opinan de otro modo. En realidad piensan que éstas personas son terriblemente tacañas o simplemente sucias así que mejor los evitan por completo”

El poder de las tendencias es decididamente extraordinario, tanto en la forma en que adquieren numerosos seguidores tanto como en lo mucho que éstos están dispuestos a pagar para estar a la moda.

Asquerosamente ricos

La ironía es que cuesta una fortuna el verse así de miserable

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Horrible mezclilla

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¿No es digna de un rey?

Elvis creció en una vivienda pública y la mezclilla le recordaba su pobreza pues era lo único que se podía costear. Luego de alcanzar fama y fortuna, nunca volvió a vestir pantalones vaqueros. La idea de lucir como un mendigo deliberadamente hubiese sido un concepto extrañísimo para el talentoso Presley.