Eleva tu Nivel de Vida

Tu idea de lo que es posible: desata todo tu potencial

La mayor limitante cuando se trata de posibilidades no son las circunstancias, sino tu diálogo interior.

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Carmen Dell’Orefice, la supermodelo de 84 años símbolo de un glamour explosivo que trasciende los estereotipos de la edad. Fotografía: Dan Hallman

Tus pensamientos no son hechos. Si eres capaz de comprender ésta noción, tendrás la base para un potente y duradero cambio. Las personas se atiborran constantemente con un régimen de mantras, historias y comentarios que limitan severamente su habilidad para vivir le mejor versión posible de sus propias vidas.

Silencia los diálogos interiores contraproducentes y crearas el espacio para que la transformación suceda. No hablo sobre pensamientos positivos baratos de psicología pop. Un pensamiento positivo injertado en una filosofía de vida represiva es tan útil como tan ventajosa le resulta a un pez una bicicleta. Si tu diálogo interior no concuerda con el cambio que intentas lograr, no obtendrás mas que resistencia. Lo que sigue será una desgastante lucha interior: tus pensamientos contra tu potencial. Es la profunda y equivocada creencia en la supuesta veracidad de las ficciones que te narras a ti mismo la que te arrastra de vuelta hacia donde no quieres estar.

“Porque no hay nada bueno o malo, son los pensamientos aquellos que definen las cosas”

– Shakespeare

¿Cuál es tu historia? ‘Ya no estoy en edad’

A todo el mundo le encanta decirse eso a sí mismos. He conocido personas completamente apoltronadas en su papel de “viejos” ¡y eso que apenas tenían 50 años! La razón es que nadie puede hacer nada acerca de su edad, así que si lo usas como pretexto para no hacer algo, entonces ¡presto! Haz creado una racionalización para no hacerlo. Pero no tan rápido, queridos lectores. La edad cronológica es menos relevante de lo que quisieran creer, especialmente cuando de actividad física se trata. Tu cuerpo hará lo que lo habitúes a hacer. Si levantas pesas, se volverá mas fuerte sin importar la edad, y si no, pues no. Si pasas el día repantigado en una silla los músculos de tus caderas se acortarán independientemente de que tengas 19 o 99 años. No es la edad la que produce debilidad sino lo que haces con tu cuerpo a lo largo del día. Mucha gente no entrena porque se convencen a sí mismos de la inevitabilidad de la pérdida de fortaleza a medida que envejecen. Por tanto no entrenan, y por tanto nunca desarrollan vigor físico. Su historia los ha limitado, no su edad. La señora de más edad en mi gimnasio tiene ochenta y tantos años y es capaz de pararse de manos.

‘A mí no me gusta el ejercicio.’

¿A quién exactamente no le gusta, a ti o a tu organismo? Dudo que sea a tu organismo, el cual se deleita con el ejercicio. Tus huesos se complacen y chirrían de dicha cuando se fortalecen gracias al entrenamiento con pesas. Tu cuerpo se estabiliza y fortalece como una bella casa que desesperadamente necesita restauración. Tus sistemas vasculares florecen al bombear sangre oxigenada de forma mas eficiente a células radiantes de energía. Tus músculos reviven el abandonado romance con sus correspondientes terminaciones nerviosas. Los músculos constreñidos de las caderas se estiran, después de pasar tantísimo tiempo encajonados en el pequeño asiento de aerolíneas baratas. Tus órganos internos celebran al liberarse de una prisión hecha de capas y capas de grasa tal y como alguien se desharía de un grueso abrigo al entrar a una calurosa habitación. A quien no le gusta el ejercicio es a tu mente, no a tu cuerpo. Tu cuerpo lucha por mantenerse delgado y fuerte pero tu mente se impone, como un dirigente lunático e insensato que tiene a su cargo a los empleados mas leales y más maltratados de la historia. Si tu cuerpo no es delgado y fuerte, es tu mente a quien tienes que pedirle cuentas. No tienes que ponerte a pensar sobre ejercicio, no necesitas mentalizarte o pensar “¿Cuánto tiempo más?” Si abordas el ejercicio con la mente abierta, éste resulta mucho menos traumático y los resultados son magníficos.

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Éste es un extracto del número de Invierno 2015 / 2016 de Amanda Magazine en Español. Ordena la revista para leer el artículo completo. Comprar ahora en inglés.

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